Una mañana hecha nudos

Hoy tengo una presentación importante en mi trabajo y para ello tuve que vestirme de traje. No es algo que me desagrade, pero se puede convertir en un caos cuando los pequeños detalles salen a flote. Tenía mi camisa lista y planchada, (porque la mamá de Rou se preocupa en que sus hijos sean autosuficientes les enseñó desde muy pequeños a planchar.. a menos que pensara que no íbamos a tener futuro y planchar ajeno sería nuestra salvación.), mis cosas listas, llámense libretas, compu, etc. Todo excepto mi corbata! mi papá se había ido sin anudar mi corbata y la pobre estaba ahí tendida, cual serpiente reposando en el closet. Iban a pasar por mí en unos minutos y no estaba del todo arreglado, ni modo, tuve que irme así y pasar la pena de pedirle a alguien que me ayudara a hacer el dichoso nudo de la corbata.

El problema aquí fue a quien se lo pedí, porque nadie de mis cuates que estaba conmigo sabían hacerlo. Entonces con la cola más o menos entre las patas, le pedí de favor a mi vecino de cubículo que me ayudara con el nudo. Él amablemente aceptó y sin creerlo, me dio los mejores tips para un nudo perfecto y ahora luzco mejor que cualquiera de la nobleza británica. Prepárense que el mismísimo Rou anda suelto y vestido de gala!