Mr. Wazowski

Al estar revisando el circo (si se que lo tengo hecho un desmadre por el tiradero de las placas pero pronto se quitará) me di cuenta de que son varios los espacios que le dedico al tan “sagrado” tráfico, así que recurrí a mis conocimientos de un semestre en la carrera de psicología y llegué a lo siguiente:

Rou.., ODIAS el tráfico!!!

Y efectivamente, no lo soporto, no se como diablos puedo vivir en una ciudad en donde para transportarte una distancia de 5 km hagas 20 min!!! Seguramente se trata de una relación sado-masoquista y es que no puedo negar el placer de manejar de un lugar a otro, pero las aglomeraciones, los claxon..ahg! bueno.. pero a todo esto, ¿cuál es ese templo en donde el cirquero se sienta a meditar acerca de tan importantes reflexiones sobre el tráfico:

Aquí:

Se trata de “mi” VW Sedan 78 que ha sido cuidado con tanto recelo que ha sido mejor criado que yo; ni a mi cuando tenía 6 años (sniff)… hemos crecido juntos; de pequeños me llevaban en él al parque, ahora yo me lo llevo al parque pa´chelear; en él aprendí a manejar y gastar los frenos aprendiendo a hacer “derrapones”, a saber sobre los niveles de agua y aceite, conocimientos que yo sentía que era ya de gente “grande”.

El fiel auto ha recibido tantos apodos como anécdotas en las que ha participado:

*Vascocho: En un festejo de fin de semestre terminé tan dañado que me sentí como Hanzel y Gretel y dejé un caminito en la avenida pero no precisamente de migas de pan..

*Coche de payasos: Es algo obvio, pero no se imaginan la capacidad de almacenaje que tiene estos autos

En fin, ha sido bautizado como el “Chicharito” y recientemente como Mr. Wazowski por mi buen amigo Niño Diablo, pero su hora de jubilación esta cerca y con ella la despedida de recuerdos teen del cirquero…

Photo!